mas sobre la CNTE

Para entender conflicto actual, hay que ignorar campaña contra la CNTE. Entrevista a Diego Enrique Osorno (I)

El conflicto en torno a la llamada reforma “educativa” impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto ha escalado a nivel nacional, pues son cada día más los estados en los que se registran movilizaciones masivas, paros, bloqueos de calles y carreteras, y hasta huelgas de hambre como la que lleva a cabo el maestro Joel Cruz en Nuevo León (ver), estado que ha sido sacudido por marchas de maestros no vistas desde hace más de dos décadas. Sin duda, el asesinato de nueve personas en Nochixtlán, Oaxaca el pasado 19 de junio, fue un poderoso detonador para esta explosión de indignación.

Esta nueva ola de insurgencia ciudadana tiene un protagonista destacado en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la famosa CNTE, un organismo del que mucho se habla pero del que se conoce casi únicamente lo que el gobierno federal, a través de los medios de comunicación masivos, quiere que sepamos: que se trata de un grupo violento, casi guerrillero; que es un sindicato igual a los demás en corrupción y autoritarismo de sus líderes, quienes lejos de buscar el bienestar de las maestras y maestros sólo se enriquecen mediante la manipulación política de los educadores.

Los hechos de Nochixtlán, sin embargo, han hecho que muchos mexicanos nos interesemos por saber realmente de qué se está hablando cuando nos referimos a la CNTE, pues no nos basta con la versión de un gobierno que perdió la poca credibilidad que le quedaba con la estrepitosa caída de la “verdad histórica” sobre el destino de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos.

Por todo esto, acudí a mi amigo Diego Enrique Osorno, gran periodista y un profundo conocedor de Oaxaca y sus problemáticas, ya que cubrió el conflicto que en 2006 se desató en aquel estado cuando un gran movimiento civil agrupado en la Asociación Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) exigió, tomando las calles, la salida del gobernador y la mejora en las condiciones de los trabajadores de la educación, experiencia que Diego plasmó en su libro “Oaxaca sitiada. La primera insurrección del siglo XXI” (nota), y que lo llevaría a formar parte, casi diez años después, de la Comisión de la Verdad de Oaxaca (CVO), al lado del padre Alejandro Solalinde, órgano que investigó y denunció la ola de represión, violaciones a los derechos humanos y homicidios que se vivieron en 2006 (leer).

Con esta gran experiencia a cuestas, Diego Enrique Osorno me distinguió al darme una larga entrevista en la que habló de la CNTE, la lucha magisterial y su repercusión en Oaxaca y todo México. Presento aquí, como una primera entrega, los aspectos más destacados que este joven valor del periodismo tocó respecto a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, con un enfoque que choca en gran medida con la versión “oficial”.

 

Corrupción y autoritarismo, la excepción. Democracia, la regla

Diego inicia sus palabras aceptando que efectivamente en la CNTE existe la corrupción y el autoritarismo, para aclarar enseguida que a diferencia de los sindicatos afines al PRI, como la CTM, CROC, el Sindicato de Ferrocarrileros, de trabajadores de Pemex, etc., en la Coordinadora “sin duda alguna estos problemas son la excepción y no la regla”.

Se pregunta “¿Por qué?”, y lanza esta respuesta:

Porque la CNTE se ha consolidado como un órgano realmente horizontal, que privilegia la asamblea, que privilegia la discusión por encima de lo vertical, de la imposición. Eso es tan claro que se puede percibir de la siguiente forma: Mientras que cualquier sindicato de los que trabajan para el PRI tiene líderes que dejan el cargo prácticamente hasta que mueren, como Gamboa Pascoe o Fidel Velázquez, el ejemplo clásico; o cuando caen en desgracia del gobierno como Elba Esther Gordillo, o como La Quina… en la CNTE no hay un líder único que aglutine toda la expresión de este sindicato; y ¿por qué?, porque realmente ahí hay una serie de fuerzas que son democráticas, que tienen una visión muy distinta entre ellas sobre muchas situaciones que se dan al interior del sindicato y hacia afuera, porque el trabajo del maestro, como muy pocos [otros empleos], tiene una interacción con la comunidad muy importante.

Entonces a mí me parece que a la CNTE no hay que ponerla en el mismo saco que a los demás sindicatos priístas charros clásicos. Eso no quiere decir que no tenga problemas de corrupción y autoritarismo, ojo, pero para mí, con lo que he investigado y lo que yo he entrevistado y lo que yo he conocido, son la excepción, son algo que avergüenza al organismo, que se combate en la medida de lo posible, y que para ningún lado, en ninguna forma, se vuelve la norma.

Señala que si queremos entender realmente el conflicto actual, lo primero que tenemos que hacer es ignorar la campaña “muy, muy cruel” que el gobierno ha emprendido desde hace años contra la CNTE, “tratando de estigmatizarla como un sindicato corrupto más, y por otro lado, como un sindicato ‘guerrillero’, como un sindicato que tiene un interés, que más que buscar el bienestar del magisterio y la clase trabajadora, busca respaldar intereses guerrilleros… Yo diría que para entender el conflicto que está viviéndose hoy en día, primero hay que ignorar toda esta campaña de desprestigio que hay contra la CNTE, y reconocer que es un sindicato más democrático que el promedio de los que hay en México”.

Detención de líderes, autogolpe del gobierno 

Se le cuestionó sobre el intento de “descabezar” a la CNTE con la detención de sus líderes, acusados de graves delitos, a lo cual contestó con un auténtico análisis político, histórico y periodístico, que bien vale la pena reproducir extensamente:

El gobierno ha querido dar lo que ellos consideran golpes a la CNTE, que en realidad son autogolpes.

El primero fue el desmantelamiento del IEEPO (Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca), [el cual] …fue creado en los años 90 por el gobierno priista de Eladio Ramírez, líder sempiterno de la CNC (Confederación Nacional Campesina) y por el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, con el fin de cooptar o tratar de burocratizar al movimiento oaxaqueño. El movimiento oaxaqueño desde un principio marcó esta dinámica horizontal, de asambleas, de discusión, donde los líderes realmente tenían que someterse a las bases y a las constantes asambleas; entonces el gobierno se las ingenia y se decide a crear el IEEPO y meter ahí a una clase de maestros, o a un grupo de maestros, con el fin de burocratizarlos y de corromperlos, hay que decirlo tal cual. Entonces el IEEPO más que tener una función cercana al movimiento tenía una función desmovilizadora.

Ese fue el primer golpe.

El gobierno quita ese dique de contención que ellos mismos habían creado para contener digamos, la vida democrática, y el efecto está en que el movimiento se sostiene, el movimiento se mantiene porque es un movimiento real; es un movimiento donde el nivel de politización que tienen los integrantes del sindicato es muy fuerte, un nivel de politización, además, no de libros, es un nivel de politización por el acercamiento que ellos tienen con la realidad, con las experiencias docentes que viven en estas comunidades tan pobres de Oaxaca, que ustedes conocen también, porque han hecho algunos trabajos, son comunidades muy, muy pobres; entonces la politización de estos maestros es radical por supuesto, porque vienen de las comunidades más marginadas; y es una politización además que viene de experiencias directas, concretas, que después se acompañan de teoría, de planteamientos políticos, pero en primera instancia la radicalidad de la Sección 22 y de la CNTE, la da el contacto con esta pobreza extrema que vive México y que muchos funcionarios ni siquiera conocen, ni siquiera quieren conocer de manera cabal, de verdad. Entonces ese es el primer golpe que ellos creen que dan al movimiento magisterial en Oaxaca, pero en realidad me parece que fue un autogol para ellos.

El segundo es precisamente… la detención de los dirigentes más importantes en la estructura, que es el secretario general y el secretario de organización (nota). Esta detención, en un contexto como el del SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación) quizá hubiera funcionado para amilanar al resto de la estructura. ¿Qué pasó cuando detuvieron a Elba Esther?, pues se limó el resto del sindicato hacia abajo. Elba Esther iba a hacer una reunión con los secretarios generales de todos los estados antes de que la detuvieran, iba a hacer una serie de maniobras; todo eso se detiene inmediatamente después de detener a Elba Esther, ¿por qué?, porque es un sindicato vertical, donde el líder es prácticamente un emperador. ¿En la Sección 22 qué ocurrió?, la detención de los líderes, en lugar de amedrentar o romper una estructura, o una línea vertical, lo que hace es al contrario: muchos grupos que normalmente se mantienen muy relegados toman una preponderancia con la detención de los líderes, porque hay que decirlo también, los líderes en la lógica de la Sección 22 y de la CNTE son normalmente más moderados que las bases, las bases son más radicales, la mayoría de las veces, que los líderes magisteriales de la propia CNTE.

Entonces, por supuesto, que esta segunda decisión autoritaria por parte del gobierno de fabricar delitos y de detener a estos dirigentes, lo que hace es todavía poner en la vanguardia del movimiento magisterial a los grupos más beligerantes, a los grupos más críticos. Y además esta decisión autoritaria del gobierno les termina por dar la razón dentro del movimiento magisterial.

Al gobierno le interesa ganar la batalla de Oaxaca, corazón de la resistencia

A pregunta expresa sobre el porqué Oaxaca es el epicentro del conflicto, Diego nos ilustra:

Oaxaca es el estado donde la CNTE tiene la mayor base de miembros. El sindicato ahí tiene una militancia cercana a las 80 mil personas… entre maestros, secretarias, intendentes, todos los que forman el aparato educativo.

Oaxaca efectivamente es el corazón de la resistencia que está encabezando la CNTE, y por eso al gobierno le interesa sobre todo ganar la batalla en Oaxaca, porque ellos piensan que ganando la batalla en Oaxaca, el resto de los movimientos que están emergiendo en geografías inesperadas del país, como Nuevo León, van a ser derrotados o van a tener que someterse.

Pero la realidad no me parece que [esto] se centre en esta disputa de la CNTE, o sea, hay un enorme malestar contra este gobierno, el gobierno federal, que es un gobierno que perdió estrepitosamente incluso en las pasadas elecciones, incluso con el nivel de recursos que invirtieron para comprar votos y para acarrear personas en sus eventos de campaña, perdieron estrepitosamente, y a mí me parece que ahí hay una expresión silenciosa, por decirlo así, de los maestros de todo el país que están en desacuerdo con toda esta campaña en contra de ellos, toda esta campaña de desprestigio que ha hecho el gobierno con tal de imponer una reforma que conviene más a los intereses del Fondo Monetario Internacional que a los intereses de la sociedad; o sea, en México hay, en la Ciudad de México nada más, hay 200 mil personas que no saben leer ni escribir, o sea, el problema de la educación en México es un problema real, vigente. El Estado no puede abandonar la deuda social que tiene ahí con tal de garantizar programas económicos internacionales.

A mí me parece que eso los maestros, no nada más los de Oaxaca sino los de todo el país, lo saben; sin embargo los de Oaxaca, por el nivel de politización que han venido teniendo por esta experiencia directa con la realidad extrema de México, y además, con la organización que a mí me parece muy democrática de su sindicato, pues les permite ser la vanguardia.

(Continuará)

 

 

Ante lucha magisterial, tentación autoritaria de un gobierno desesperado. Entrevista a Diego Enrique Osorno (II)

En esta segunda entrega de la charla que el pasado lunes sostuvimos con Diego Enrique Osorno (ver primera parte), nos centramos en la caracterización del plan que el gobierno de Enrique Peña Nieto está operando contra el magisterio mediante la llamada reforma “educativa”, la cual, nos asegura Osorno, es en el fondo un esquema de privatización de la educación que dejaría a la escuela pública sólo destinada para las clases más desprotegidas de nuestra sociedad.

La reforma: una campaña contra la educación pública

Es una campaña contra la educación pública, porque lo que se busca, yo creo, como tú, es, hacia un futuro cercano, reducir la calidad educativa y el prestigio que tiene la educación en México con el fin de permitir que se cree un nuevo mercado de escuelas, de colegios de muy baja calidad y de un costo bajo para la clase media y la clase media baja, y realmente nada más la gente con un alto nivel de pobreza, tomar las escuelas públicas. Es una campaña contra la educación pública lo que está haciendo, paradójicamente, el secretario de educación pública, al desprestigiar de esta forma a los maestros, no sólo de Oaxaca y de Chiapas, sino de todo el país; al momento de decir que son flojos, que no se evalúan.

Es en este punto en el que Diego enlaza la reforma “educativa”, con la energética, al indicar que esta campaña contra el magisterio y la educación gratuita se da en el contexto de una problemática real de falta de fondos públicos para el pago de la nómina de los maestros de todo el país. Para él, la privatización de la industria petrolera nacional está directamente vinculada con la privatización de la educación y una condición previa que desde la visión neoliberal del gobierno se tiene que cumplir: el despido masivo de maestras y maestros. Osorno lo explica de esta manera:

Ese pago de nómina proviene de un fondo que se nutre de recursos petroleros, y como sabemos, el petróleo está por los suelos en el precio y además Pemex está siendo privatizada. Entonces es toda una reingeniería que se está haciendo de la administración pública, y ahí no queda claro cómo se va a mantener la nómina magisterial. Entonces, se tienen que crear mecanismos correctivos como esta evaluación para poder ir eliminando a una gran cantidad de maestros, y así mismo, generar un nuevo mercado de colegios privados patito para los estudiantes, los niños de clase media baja y media.

Autoritarismo, única respuesta de un gobierno desesperado

El pasado viernes, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, amenazó abiertamente al magisterio oaxaqueño al señalar respecto a los bloqueos carreteros que “Se ha agotado el tiempo… Por ello, en breve, se estarán tomando las decisiones necesarias para permitir el tránsito en vías estratégicas y el abastecimiento de las comunidades” (nota). El uso de la fuerza pública para reprimir, la sombra de Nochixtlán, se asomaba tras las palabras del funcionario, quien días después, al estilo foxista, quiso desmarcarse de sus propias palabras (leer), lo cual pareció ser corroborado por la brutal declaración pública del gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, a los maestros. Sin empacho alguno, el joven mandatario profirió la tristemente célebre frase que Gustavo Díaz Ordaz usó días antes de la matanza de Tlatelolco en 1968: “Hemos sido tolerantes hasta excesos criticables” (video), y aunque al igual que Osorio Chong, se quiso retractar y hasta pidió disculpas (nota), el mensaje de intimidación y amenaza estaba enviado.

Este ambiente enrarecido por un poder político cerrado en una lógica de verticalidad y fuerza, es contextualizado por Diego:

Estamos en un momento complicado porque es el cuarto año de gobierno de este presidente que empezó con una actitud totalmente distinta, queriendo plantear puentes de diálogo —me acuerdo que la palabra paz se usaba todo el tiempo bajo cualquier pretexto—, y ahora tenemos estos amagues del secretario de gobernación, de que el límite de tolerancia se agota, y el parafraseo de gobernadores aliados como Manuel Velasco, que retoman frases negras de la historia de México, como aquella de Gustavo Díaz Ordaz… entonces, creo que hay desesperación en el gobierno, eso es muy evidente: el cuarto año perdieron, no tienen muchas posibilidades de repetir, de mantenerse en el gobierno, de dejar a alguien cercano para el siguiente gobierno.

Creo que entonces la situación sí es delicada, yo comparto tu preocupación, porque un gobierno así puede tomar las peores decisiones. Si este gobierno en un momento de arranque, en un momento de fuerza, tomó las decisiones que sabemos que tomó en el caso de los estudiantes de Ayotzinapa, ¿qué va a hacer ahora cuando tiene ya evidentemente una serie de presiones, una descomposición interna? Sabemos que el secretario de gobernación está enfrentado con el secretario de educación. Sabemos que Manlio Fabio Beltrones, uno de los líderes más importantes del PRI, ya rompió con este gobierno y está creando un grupo nuevo. Entonces en una situación así, es muy preocupante lo que puede pasar con las expresiones de reclamo hacia esta reforma que se ha implementado, porque se puede terminar convirtiendo lo que ocurre con los maestros, en un problema todavía mucho mayor, todavía mucho más grave.

Añade que a pesar de que el propio magisterio oaxaqueño ha diseñado alternativas de salida al problema de la educación, en el sistema político mexicano está ausente la cultura democrática y hay una indignación acumulada tan grande, que un gobierno desesperado no sabe atender sino con autoritarismo:

Hace falta serenidad, los propios miembros de la Coordinadora (CNTE), y en el caso concreto de Oaxaca, tienen un plan alternativo de transformación de la educación, el documento se llama PTEO (Plan para la Transformación de la educación de Oaxaca), se puede revisar, se puede documentar (pdf), es un documento que elaboraron los maestros como propuesta alternativa para cambiar la educación, renovar la educación, ¿por qué?, porque hay que recordar que Oaxaca es un estado muy diverso, es un estado con peculiaridades, es un estado donde se hablan 16 idiomas, donde hay 16 culturas, 16 formas de ver el mundo muy distintas, hay una dispersión geográfica, hay una serie de variables que les permiten a ellos decir: bueno, esta reforma que están queriendo implementar aquí podría se de manera distinta.

El asunto es que no tenemos en nuestro vocabulario democrático, sobre todo en el de nuestros gobernantes, palabras como plebiscito o como referéndum, para llevar a una votación y una discusión pública este tipo de decisiones autoritarias que nos tienen al borde de un estallido todavía más grande del que ya de por sí hay ahora en Oaxaca.

A mí en Oaxaca me tocó hace 10 años ver cómo se sitiaba la ciudad de Oaxaca a lo largo de dos meses. Lo que ocurrió ahora es que en tres o cuatro días fue sitiado el estado completo por el movimiento magisterial; entonces, ¿de qué te habla esto?, de que hay una indignación que se va acumulando, que va creciendo y que un gobierno desesperado como éste, no sabe como atender si no es mediante amenazas y mediante ejercicios autoritarios; ahí sí estamos, me parece, en un momento peligroso para el país, porque pareciera que hay esta tentación de extender la cultura autoritaria para resolver problemas que podrían atenderse de una forma mucho más democrática.

(Continuará)

 

continuación:

Bloqueos, último recurso del magisterio. Entrevista a Diego Enrique Osorno (III)

En esta tercera y última entrega de lo vertido por Diego Enrique Osorno en la charla que sostuvimos hace unos días sobre del conflicto por la llamada reforma “educativa”, tratamos uno de los puntos que más inquietud, desacuerdo e indignación generan respecto a los métodos de lucha de las y los maestros, entre los que destacan las marchas, plantones y bloqueos de carreteras.

Cuestionamos a Diego concretamente acerca de las afectaciones que según los medios de comunicación oficialistas están generando en Oaxaca los bloqueos carreteros: desabasto generalizado de alimentos y productos de primera necesidad (nota), así como pérdidas millonarias al comercio (ver). Aunque el supuesto desabasto ha sido desmentido desde diversas fuentes (nota), una parte de la opinión pública nacional sigue condenando la obstrucción de vías de comunicación como forma de lucha.

Desde su perspectiva, Osorno destaca que el derecho a la libre manifestación se establece en la Constitución y por lo tanto es una herramienta válida, que “se tiene que llevar a cabo de la manera más llamativa [y] de la manera más contundente posible”, para que el poder político atienda demandas que de ninguna otra forma serían atendidas. Ejemplifica:

Si los maestros de Nuevo León no hubieran bloqueado la avenida Constitución, no habría expectativas ni atención alguna; hasta el propio gobernador [Jaime Rodríguez Calderón] se mofó diciendo que se quedaran en la plaza y que hasta bancas les traía; o sea, ahí vemos el nivel de irresponsabilidad que tiene un gobernante que además, supuestamente tiene una mayor sensibilidad para los temas sociales. Imaginemos a otros funcionarios como Aurelio Nuño, que no tienen ni siquiera el menor tacto posible, que no tienen ese prestigio.

Sin embargo, hace un apunte muy importante. La obstrucción de calles y carreteras no es sino un recurso último en un proceso de lucha social como el de los maestros. Dice Diego Enrique Osorno:

El planteamiento del bloqueo de calles, del bloqueo de carreteras, me parece —porque además yo he estado reporteando muchos movimientos—, siempre es el último, siempre es la última opción. En el caso de los maestros de Oaxaca yo fui testigo, es más, a veces hasta salvoconducto, de peticiones para instalar una mesa de diálogo. Una y otra vez, mesa de diálogo. La mesa de diálogo en Oaxaca se canceló desde julio del año pasado, después vienen la desaparición del IEEPO (Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca), las órdenes de aprehensión contra una serie de dirigentes [de la CNTE]… y en todos esos casos se pidió diálogo, diálogo, diálogo. Se pidió diálogo abiertamente, se pidió diálogo en privado. Al padre Alejandro Solalinde y a mí nos pidieron los maestros que habláramos con gente de gobernación para buscar una mesa de diálogo; se le pidió también a muchos otros actores y el gobierno tuvo oídos sordos. El gobierno no sólo tuvo oídos sordos, sino que incluso detuvo a los dirigentes como ya lo hablamos al principio de esta plática, los dirigentes formales. Y finalmente, hasta que pasó todo esto fue que vinieron los bloqueos. O sea, es el último recurso siempre, me parece, este tipo de decisiones que son por supuesto prejudiciales en Oaxaca.

Enseguida, matiza la naturaleza de los bloqueos en ese estado, los cuales, a pesar de efectivamente causar perjuicios, siguen contando con el respaldo social de los oaxaqueños:

El bloqueo es un bloqueo parcial, o sea, la mitad del día se bloquea la carretera y la otra mitad del día se deja pasar los coches, eso es lo que yo sé. En Nochixtlán y en el Istmo y la Cuenca por lo menos, así está pasando: en el día se bloquea y en la noche se dejan pasar vehículos, y además se tiene cierta consideración en algunos casos de urgencia. Y por supuesto que afecta, sí trastoca, no obviamente con la exageración que el gobierno ha querido vender, con esta simulación de que está casi en un estado de guerra Oaxaca y están llevando, casi bombardeando ya la comida y la leche y todo eso. Perjudica, y perjudica sobre todo en la ciudad de Oaxaca y perjudica al turismo, por supuesto, que es una fuente importante de recursos en la ciudad, en el estado de Oaxaca. Pero además, aún así hoy en día hay un respaldo hacia la protesta de los maestros porque a la sociedad oaxaqueña le quedó claro esto que te estoy diciendo, que ellos pidieron diálogo muchísimas veces, y que como respuesta al diálogo, como nunca tuvieron respuesta más que detenciones y finalmente tuvieron que hacer sus bloqueos, y viene una respuesta todavía más brutal, que son estos operativos con agentes armados que provocaron la muerte de nueve personas.

-FIN-

 

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s