Religiones paganas

Fuego y Fertilidad: Bealtaine y la Noche de Walpurgis

Bealtaine

Beltaine, el inicio del verano celta.

Las religiones paganas, tanto las antiguas como las contemporáneas, son frecuentemente descritas como religiones de la tierra. Esto es así porque sus ritmos anuales giran en torno a los ciclos de la Naturaleza y por tanto se adaptan a ellos. Sus festividades estaban localizadas en fechas significativas para la Tierra y los animales; los equinoccios, los solsticios o los cambios estacionales marcaban los días exactos en los que las celebraciones debían tener lugar. Y precisamente dentro de esa Rueda del Año existen dos festividades que destacan por encima de las demás: Bealtaine (30 de abril – 1 de mayo), marcando el inicio del verano celta; y Samhain (31 de octubre – 1 de noviembre), delimitando el comienzo del invierno para esta misma cultura.

Los ciclos anuales celtas no giraban en torno a la agricultura, como sí que lo hacían los de otras culturas del momento, sino que estaban basadas en la ganadería y los ritmos de los animales. Y es precisamente en esta concepción ganadera del año donde se conciben dos estaciones: Verano e invierno. Dentro de esta visión, Bealtaine era la festividad de la fertilidad, el amor y el fuego; coincidiendo precisamente con el inicio de los ciclos reproductivos de muchos animales.

Bealtaine, a veces encontrado escrito bajo su forma inglesa Beltane, es una palabra gaélica irlandesa que guarda relación con el propio mes de mayo. Pero, ¿Cuál es su origen real?Esto es mucho más fascinante, puesto que se piensa que procede de la palabra Bel-fire, el fuego del dios proto-celta Belenus. O incluso a veces se traduce su origen como fuego brillante. No debe extrañarnos la aparición de esta divinidad, pues en la tradición celta está asociada, entre otras cosas con el fuego. También es remarcable el hecho de que Belenus esté identificado en ocasiones con otra deidad celta, Cernunnos, el dios astado de la regeneración y lo salvaje. Esto no debe extrañarnos pues el instinto salvaje y la regeneración son ambos parte de las creencias construidas entorno a esta festividad. La imagen del dios cornudo, consorte de la diosa madre y señor de la Cacería Salvaje, tiene enorme importancia; hasta el punto que las leyendas populares afirmaban que durante esta época se veía aparecer a Herne (otro de los posteriores nombres de Cernunnos) dirigiendo su siniestra cacería. Sea como fuere, el fuego siempre está presente en esta festividad regida por los dioses celtas de la fertilidad. El periodo en el que los dioses masculinos y femeninos se unen en su pasional encuentro nocturno; conocido en ocasiones como el Matrimonio Sagrado, la unión de los principios masculinos y femeninos de los que brota la nueva vida.

Se encendían grandes hogueras sobre las colinas como símbolo del regreso de la vida y de la regeneración de la Naturaleza, y posteriormente se saltaba sobre ellas para pareja o volver fructíferos los viajes y empresas. O se hacía pasar a los animales sobre las ascuas para asegurar la fertilidad y la productividad de los mismos. Eran característicos de esta festividad especialmente la cabra y la liebre, pues ambos son animales considerados símbolos de la fertilidad y la reproducción exacerbada. Pero si existe un protagonista por excelencia ese es el fuego sagrado que se encendía durante toda la noche. En torno a esto existen multitud de hechos históricos, como aquellos que nos cuentan que en la antigua Irlanda pagana no podían encenderse ninguna hoguera nocturna hasta que el Rey Supremo, Ard Ri, encendía el primer fuego en la colina de Tara. Algo que destaca especialmente por su gran carga político-religiosa (y que posteriormente sería aprovechada por San Patricio para imponer el cristianismo frente al paganismo celta).

Celebración de Beltaine en el Beltane Fire Festival de Edimburgo

Para los antiguos paganos se trataba de una fiesta de sexualidad y desinhibición como ninguna otra, razón por la cual los ritos de la fertilidad animal y de la sexualidad humana eran característicos. Era frecuente que se erigiese el Maypole, un gigantesco poste adornado con flores o cintas de colores en torno al que se danzaba toda la noche. Como también era costumbre que los jóvenes se internasen en el bosque para disfrutar del “matrimonio de una sola noche” y no regresar hasta el amanecer del primero de mayo. Razón por la cual esta festividad molestaba a las autoridades cristianas y llegó a ser prohibida con la llegada del siglo XVII. Aunque nada puede ser extirpado de una cultura con total eficacia, pues siempre quedan restos folklóricos; las tradicionales flores entrelazadas, la creencia de que lavarse la cara con el rocío del primero de mayo garantizaba la belleza e incluso algunas danzas desnudas que se seguían practicando para favorecer la fertilidad de la tierra y la prosperidad de las cosechas.

En la actualidad esta festividad se celebra anualmente por grupos reconstruccionistas celtas, neodruidas y wiccanos. Pero también en forma de cultura popular, ya que en Escocia se celebra cada año el Beltane Fire Festival. Irlanda, Bretaña, o incluso Galicia son lugares en los que esta tradición céltica está profundamente enraizada. Es sin duda una de las festividades más importantes del calendario celta.

La Noche de Walpurgis

Hasta ahora hemos visto la festividad celta de Bealtaine, ¿Qué es entonces la Noche de Walpurgis? Esta festividad no es ni más ni menos que el equivalente en el mundo germánico del Beltane celta. Siendo considerada por la cultura popular como la celebración de las brujas y la magia por excelencia. En esta festividad se honraba a la diosa Freya, señora de la fertilidad, el amor y el sexo. Queda de esta forma marcado, al igual que ocurría con su equivalente celta, el carácter pasional y fertilizador de esta fecha. También es una fiesta relacionada con el fuego, símbolo de la luz de la primavera y la pasión, por lo que las hogueras eran una constante durante toda la noche del 30 de abril (o 31 de octubre en el hemisferio sur, donde se celebra actualmente por algunos grupos odinistas-ásatrú).

Representación de Walpurgisnacht en un videoclip de la banda Faun.

Esta festividad, conocida en alemán como Walpurgisnacht, debe su nombre a la santa Walpurga que la iglesia cristiana utilizó para despaganizar la festividad pagana. Sin embargo, esta no guarda relación alguna con la celebración pagana, ya que se trata tan sólo de una superposición de fechas, como las que encontramos con otras celebraciones paganas a lo largo del año. ¿Cual es el origen real de la Noche de Walpurgis? Aunque el nombre original con el que los antiguos germanos conocían esta fiesta se ha perdido, podemos saber que esta hundía profundo sus raíces hasta enlazar con la festividad celta Beltane. La relación entre ambas es más que aparente, puesto que ambas hacen referencia a la fertilidad, a la pasión, al fuego y a la llegada del verano. E incluso encontramos al omnipresente Maypole, bajo diferentes formas, pero en todos los países de cultura germánico-nórdica. Este representa, frecuentemente, el atributo masculino sexual del dios de la fertilidad Freyr.

Sin embargo, la Noche de Walpurgis es especialmente conocida por su asociación con lasbrujas y la brujería en general, como ya se ha mencionado con anterioridad. ¿Por qué Walpurgis es sinónimo de magia y brujería? Lo cierto es que desde tiempos remotos se produce una identificación directa entre esta fecha y la práctica mágica. JacobGrimm en su Deutsche Mythologie, ya nos dice que desde el siglo XV se asocia la festividad con los encuentros que las brujas tenían en la sierra de Harz, en Alemania, concretamente en su pico más alto, Brocken, donde se situaba el aquelarre o Sabbat al que las brujas acudían. Algunos estudios etimológicos de la propia palabra walpurgis pretenden demostrar que en su raíz de encuentra precisamente la esencia mágica de la festividad; relacionado wal- con el culto a Wotan (puede ver mi entrada Los Nombres de los Dioses), como se encuentra en las walkyrias. O incluso intentando sacar una relación entre esa palabra y el término völva, las videntes en la cultura nórdica. También merece especial atención el hecho mitológico, pues la diosa Freya, adorada por su fertilidad en esta celebración ritual, también es tenida como la señora de las brujas. No en balde fue ella quien enseñó magia al mismísimo Odín.

Sea como fuere, la unión de los conceptos Noche de Walpurgis y magia es extremadamente fuerte. Encontramos en la cultura popular nórdica casos de oraciones que pretenden desterrar a los gigantes y los trolls en estas fechas, relacionándose con la creencia danesa de que esta festividad atraía a todo tipo de criaturas salvajes de las que era mejor mantenerse alejado. El cristianismo llamaba al rechazo contra este tipo de celebraciones, realizando oraciones contra las brujas y condenando ferozmente un culto pagano que con el tiempo fue demonizándose. Hasta el punto que se consideraba la celebración de la Noche de Walpurgis como una suerte de encuentro para adorar al Diablo en forma de macho cabrío, es decir, se convirtió en la clásica figura del aquelarre de brujas. Imagen que perduró y que quedó grabada en el arte y la literatura de los siglos posteriores, como es el caso ejemplar del Fausto de Goethe.

"Clásica " Noche de Walpurgis con las brujas y el macho cabrío.

No hay que olvidar que el macho cabrío, lejos de ser la imagen del Diablo cristiano, fue originalmente un símbolo de fertilidad para los pueblos paganos. Los dioses astados siempre representan elementos sexuales, pasionales o fertilizadores, y en ese sentido la cabra sirve de igual modo a esa iconografía de la fertilidad. Sin embargo, esa imagen fue transformada en el Diablo o Satanás y quedó configurada de esa manera para la posteridad. Con todo y con eso no se logró desterrar esta festividad, como tampoco ocurrió con el Bealtaine celta, del pensamiento y las creencias de pueblo.

En la actualidad, la Noche de Walpurgis es celebrada dentro de los cultos recostrucionistas germánicos como el odinismo-ásatrú, siendo una fecha señalada para el culto a Freyr y Freya como dioses de la fertilidad. Los Maypoles se levantan aun en muchos pueblos de la geografía germana y escandinava. Y aun se considera, quizás por esa reminiscencia pagana y por el amparo de la Señora Freya, una fecha propicia para llevar a cabo rituales mágicos, prácticas adivinatorias o el ejercicio de la magia seið dentro del culto odinista.

Bibliografía:

  • BERNÁRDEZ, Enrique, Los mitos germánicos, Madrid, Alianza, 2014.
  • FARRAR, Janet y Sterwart, La Biblia de las brujas. Los ocho sabbats de las brujas, Barcelona, Humanitas/Equipo Difusor del Libro, 2006.
  • FRAZER, J. G., La rama dorada: Magia y religión, Madrid, Ediciones F.C.E, 1981.
  • GREEN, M., Mitos Celtas, Madrid, Akal, 2001.
  • GUNDARSSON, K., Our troth: Volume 2: Living the troth, South Carolina, BookAurge, 2007.
  • PAGE, R. I., Mitos nórdicos, Madrid, Akal, 2012.
  • PAXSON, D. L., Essential Ásatrú: Walking the path of Norse paganism, New York, Citadel Press, 2006.
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