Colombianos en la línea noreste de México y Estados Unidos

Mundos de frontera

Colombianos en la línea noreste de México y Estados Unidos

DARÍO BLANCO ARBOLEDA

Se ha pensado la zona noreste de México,como la frontera donde confluyen y se sincretizan la cultura mexicana y la estadounidense. Mi texto propone mostrar cómo las influencias en la región, hoy en día, serían más panamericanas. Los grupos populares y juveniles de Monterrey (y zonas de influencia) han construido un mundo de vida colombiano utilizando la música cumbia como el cohesionador identitario por antonomasia. Estos grupos populares dotan de sentido sus vidas a partir de la música, herramienta funda-mental para sobrellevar situaciones difíciles y posicionarse frente a una sociedad clasista, racista y excluyente. Décadas después esta cultura colombias(1) cruza la frontera y sirve para los mismos fines a los grupos de inmigrantes mexicanos y latinoamericanos en EEUU. 
Buscando brindar un panorama lo más completo posible (de un fenómeno muy amplio en un espacio tan reducido como éste) debo sacrificar en lo micro, por lo que muchas de las afirmaciones no aparecerán tan suficientemente sustentadas como quisiera. Este artículo implicó trabajo de campo y entrevistas, desde el año 2001 hasta el 2007, principalmente en Monterrey pero también en Saltillo, México D. F., Bogotá, Barranquilla, Cartagena y Valledupar. El orden de exposición intenta mantener un sentido cronológico y medianamente acorde al desarrollo del fenómeno. 
En la primera parte del texto, “La cumbia en México”, busco mostrar cómo se desplaza la música desde Colombia; cuál era el panorama musical general de México y la diferencias con Monterrey que llevaron a esta ciudad a adoptar y generar una sonoridad única en el país. En el segundo apartado, “La adopción de una música extranjera”, busco mostrar cuáles fueron los personajes principales en la adopción y difusión de la música, cuál fue su labor y porqué sin ellos el fenómeno sería impensable. La tercera sección, “El sincretismo”, trata del siguiente paso en el fenómeno. Una vez establecida la música, los músicos regios intentan producirla creando una nueva sonoridad, un híbrido entre la costa Caribe colombiana y el noreste de México, con tanto éxito que a partir de la misma se crea una cultura juvenil colombias. El cuarto apartado se refiere a la expansión del fenómeno dentro de Monterrey. Busco mostrar cómo la música empieza a romper las fronteras de clase social que anteriormente le eran infranqueables. Finalmente en la quinta parte, “nomadismo”, trato sobre la llegada de los músicos colombianos ala ciudad y cómo los colegas regios son desplazados del escenario obligándolos a presentarse ahora por todo el noreste y Estados Unidos de América. Concluyo con una reflexión sobre la originalidad del movimiento colombias. Intento dar algunos de los elementos que llevaron a la clase popular de Monterrey a escoger esta música lejana y mal distribuida por encima de múltiples sonoridades más cercanas y fáciles. De igual manera hago énfasis en la importancia de la identidad
colombias, muestro qué papel tiene en la cotidianeidad de estos grupos y por qué se engloba hasta convertirse en un mundo de vida.
LA CUMBIA(2) EN MÉXICO
La cumbia llegó tempranamente a México para quedarse definitivamente, y hoy en día es un ritmo muy escuchado en sus versiones transformadas por los mexicanos en grandes zonas del país, en casi la totalidad del interior, con especial énfasis en la Ciudad de México, Monterrey y el sureste de Estados Unidos de América. Actualmente ésta es una música principalmente de baile, la cual apela poderosamente al cuerpo por intermedio de su ritmo, de su cadencia, la sensualidad y desenfreno, al igual que otros ritmos afrocaribeños.
Hacia 1960 la música tropical toca su punto más bajo en México, debido a que las orquestas buscan un enfoque netamente comercial y el éxito de los artistas y ritmos cubanos y puertoriqueños se habían consumido. Es en este momento que despuntan Mike Laure(4), Linda Vera, unos años después, en los setenta, Rigo Tovar y su Costa Azul, Los Guacharacos de Colombia, el grupo Perla Colombiana. Así comienza a ser consumida la música caribeña colombiana masivamente en México por intermedio de estas versiones mexicanizadas. Sería el definitivo establecimiento de la música colombiana en este país, por intermedio de un género marcadamente comercial y que introducía notorios cambios buscando ampliar el universo de su público. A esta transformación se le llamó cumbia tropical. Esta cumbia tiene cambios en el ritmo y en los instrumentos, cambiando el acordeón por órgano, sacando los tambores tradicionales, metiendo tumbas y batería, el güiro por la guacharaca. Al mismo tiempo, y posteriormente,llegan músicos colombianos en giras como Alejo Durán para las Olimpiadas de 1968, Los Corraleros del Majagual a principios de los setenta. Otros se establecen como Humberto Pavón (que crea en la Ciudad de México el grupo Cañaveral), La Sonora Dinamita con Lucho Argaín, Aniceto Molina; y Lucho Campillo que se establece en la Ciudad de México y luego en Los Ángeles. Ya muy recientemente figuras como Margarita La Diosa de la Cumbia(5), ayudan mantener el gusto generalizado de la cumbia en este país y a difundir las versiones tropical y norteña hacia Estados Unidos de América.
El fenómeno colombias de Monterrey es profundo, con gran vitalidad y en continua evolución. La música colombiana se establece en la década de los sesenta del siglo pasado para quedarse definitivamente entre los hijos de inmigrantes pertenecientes a los grupos populares de esta ciudad y ubicando como epicentro el cerro de la Loma Larga, específicamente la colonia Independencia. Una primera generación colombias aparece bajo la luz y la estética sonidera. Estos personajes, centrales dentro del ámbito de la fiesta popular en Monterrey, generan impresionantes archivos de música caribeña colombiana estableciéndose, en este proceso, una cultura colombia híbrida, nutrida de información e imágenes provenientes de la música misma, de las letras de las canciones y de las portadas de los discos que funcionaban como folletos informativos. Amalgamada con su propia cultura popular, inmigrantes –de otros estados– de origen campesino, establecidos en la gran ciudad industrial del noreste mexicano, bajo la influencia de la frontera con EEUU. Esta primera generación escucha y baila los ritmos del“sonido corralero” creado un poco antes de la década de los sesenta, y encarnado en Alfredo Gutiérrez, Aníbal Velásquez, Los Corraleros del Majagual como grupo, y luego por intermedio de los múltiples solistas que derivaron de esta conjunción extraordinaria de artistas. Este sonido corralero que se caracterizó por mezclar diferentes ritmos de la costa Caribe como la cumbia, el porro y el vallenato, manejando temáticas a medio camino entre la ciudad y el campo, entró en perfecta sintonía con la realidad social y las vivencias cotidianas de estos grupos populares y caló profundamente en el gusto regiomontano.
Vista del cerro de la Loma Larga, donde se ubica la colonia Independencia. Foto:Darío Blanco, 2006.
LA ADOPCIÓN DE LA MÚSICA EXTRANJERA: UNA CULTURA FORJADA A PUNTA DE
TROMPETAS (6)
Hablar de los sonideros de Monterrey es referirnos alas figuras fundamentales en la creación y establecimiento de una nueva estética. Moldean un gusto musical, en toda una ciudad, utilizando sus modestos equipos de sonido como radios comunales a partir de los años sesenta. Los sonideros de la colonia Independencia colgaban sus trompetas de los árboles o de los techos de las casas para que la música se
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
peso local de los grupos, su trabajo y lucha de déca-das por mantener el gusto
colombiano
 vigente.Debido a esto las grandes agrupaciones pione-ras del
colombiano
ahora son contratadas mayorita-riamente fuera de Monterrey y en
EEUU
. Para elloses más rentable tocar del “otro lado” donde existeuna gran colonia mexicana y latinoamericana queconoce y disfruta de la sonoridad caribeña colom-biana. En un principio los grupos eran mayoritaria-mente contratados por una empresa de representa-ción que les “compraba las fechas” y luego las“revendía” con los bares, salones y discotecas de
EEUU
. Con los años los grupos regios han estableci-do los contactos con los dueños de los sitios y asíactualmente muchos realizan los contratos vía tele-fónica y directamente, lo que resulta conveniente tan-to para los músicos como para los dueños de los si-tios. Un grupo de Monterrey es económicamentemuy rentable para estos locales porque cobran rela-tivamente poco (comparado con un grupo de Co-lombia) y poseen una convocatoria parecida o másimportante, por la gran cantidad de mexicanos in-migrantes que conocen su música. Los grupos re-gios logran ser económicamente muy competitivosporque viven en México, siendo el costo de vidamenor, pueden aceptar arreglos más bajos que losmúsicos que viven en
EEUU
. Los costos de desplaza-miento y alojamiento son mucho menores que los degrupos de cualquier otro país. Los regios tienen suspropios vehículos, se desplazan por tierra desde lafrontera y se quedan muchas veces con amigos y fa-miliares. Monterrey se encuentra a pocas horas dela frontera con Texas, y como el público para la mú-sica
colombiana
 está mayoritariamente en este estadoy en California, ellos pueden muchas veces viajar alas presentaciones del fin de semana y regresar paraestar entre semana con sus familias. El único proble-ma son las visas de trabajo cuyo trámite es que cadavez más oneroso. Cuando éstas se vencen y tienenque esperar la renovación, es cuando más se presen-tan en Monterrey. Los protagonistas nos cuentan:Sí, hemos ido a Houston, casi las mayores to-cadas que hemos hecho son en Houston; en Hous-ton, San Antonio, en Texas, Dallas, todas esas partes¿verdad? Hemos ido para Carolina del Norte, pa’Florida, para Kansas, para Chicago, para los Ánge-les, para Denver; no pa’ mucha partes, muchos la-dos.
¿Y tocan en qué sitios?
Salón, son discos, o sea salones, rodeos todo eso.
Y llenan, ¿cuánta gente le meten a eso?
Ah, fíjate que no sabría decirte, más o menos, unosmil quinientos más o menos, Si, hay tocadillas quevan doscientas personas, o cien personas. Así ya cuan-do está bien cabrón hasta cincuenta, veinte… Sí, son,bueno la mayoría son mexicanos, son gente de León,del D. F., de Monterrey, de Monclova, de aquí deTamaulipas; parte de aquí del norte y todo eso. Es lagente que se va para allá que ha escuchado La TropaColombiana, y que ya la conocía con sus Caminosde la Vida; La Tropa Vallenata,… Hay una compañíaque es la promotora de, se llama Jaguar. Esa tiene LaTropa Vallenata; tiene, está firmado ahí, y ellos sonlos que le consiguen el trabajo a la Tropa, … Ellos yanos hablan, ya nos dicen a tal lugar y ya llegamosnosotros a tocar, a la radio y luego a tocar,… Pues sí,igual que aquí pero bailan diferente; tú sabes que aquíhay mucho mariguano,… Sí, yo lo veo más familiarallá, más familiar (
EEUU
); no acá (Mty.) están máslocos,… No por lo mismo que allá tienen otro tipode música y esta música llega para allá, la gente poscomo es mexicanos y conocen los grupos de Méxi-co, pues van a donde se escuche mexicano. Claro,Tropa Vallenata, Celso Piña; van los mexicanos a vera ellos porque pues ellos son aquí de México y siem-pre han sido de este género colombiano; van y puesagarran otras costumbres pues es gente que ya tienemuchos años allá y comienzan a conocer lo que es elamericano, y pues agarran otro tipo de género yaque tejano y todo eso; y luego ya cuando saben que
 Mundos de frontera
ÁMBITO
102
TRAYECTORIAS AÑO IX, NÚM. 25
SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2007
va a tocar un grupo colombiano, pues vámonos aver lo nuestro, lo colombiano (Vásquez, 2005, elacordeonero más reconocido de Monterrey)Fíjate que no, no, pues a mí me gusta, a mí megusta quizás porque yo ya no toco aquí en Monte-rrey, y no, me… (risas)… En nada, es más si me dicestoca aquí o toca allá, pues mejor allá güey, ¡neta! Osea ya viéndolo fríamente de la lana, “¿Oye te vas aCiudad Juárez?”, “¿Oye pues cuánto vamos a ganaren Ciudad Juárez?”, “¿tanto?”, Oye y aquí en La FeMusic Hall te van a dar tanto, -no, no, lléguenle, mejorque traigan a ‘Los Diablitos’ o a Diomedes
20
 (Díaz)o que traigan a quien sea, yo me voy mejor pa’ allá”…Pero por eso hay que tener cuidado de no volver allí,pues si ya saliste de allí, oye, pues, y ves que estácabrón y ves que te haces garras con mil pesos pa’ocho, nueve cabrones, más a parte el equipo, másaparte luego el sindicato que llega allí, oye móchatecon el tanto por ciento, o sea hay que tener cuidadopara no volver a caer ahí. (Piña: 2005).Incluso yo fui una de las primeras de aquí deMonterrey que entre en pie a… gente de Colombia,o sea traje a Luis Mateus, traje este… a Policarpo Calle,traje un grupo de México que se llama Los MerosSabaneros, al Súper grupo Colombia… Eh, puesempecé a buscar, como tengo varios amigos que sonde televisión, de radio y televisión, empecé. Tengoamigos que tienen estación de música vallenata, yoles empecé a pedir, como les llevan “los promos” dediscos y todos les dejan sus tarjetas, entonces le dijepásame las tarjetas. Y empecé yo a hablarles, empecéa traerlos, incluso empecé a traer, a meter, todos losgrupos de aquí de Monterrey, Los Vallenatos o seaPaco Silva, La Tropa o sea todos los grupos, o sea yote conozco a todos los grupos que hay aquí en todoMonterrey, todos me conocen a mí. Y empecé a tra-bajar en eso. Hacía eventos semana tras semana yasí, semana tras semana y así fue cómo conocí yo lamúsica. Incluso yo la música la traigo en las venas.…Yo paré, haz de cuenta que cuando yo paré, fueporque este, empezó a trabajar La Fe (Music Hall).Empezó a traer los grupos, haz de cuenta que te qui-tan, ya había más competencia. Haz de cuenta queyo dije: “Pos que caso tiene, o sea, mejor este posellos que se hagan ricos” ¿verdad?… pero porquevieron que había dinero, o sea, vieron que habíamucha gente y donde quiera que, yo hice eventosaquí y me fui hacer eventos también hasta SantaCatarina o sea, rentaba las plazas iba al municipio yllevaba a La Tropa y ¡todo llenaba!, oye o sea ¡llena-ba! …Allá en Santa llegué a meter como 5 mil gen-tes… haz de cuenta que sí cambió, porque haz decuenta que sí viene gente, pero ya no como antes,haz de cuenta que vienen 100, 200, 300 gentes es lomás que puede haber o sea ya no puede ir más gente¿por qué? Porque la gente se espera, pues porque vahaber un baile en La Fe entonces esperan, juntan,compran su reservado, más tranquilos, se van allá, semeten ahí a lo grande… Pues de repente los músicosde Colombia sí le han venido a quitar trabajo a losgrupos de aquí de Monterrey. Porque nosotros ve-mos mal por ejemplo de los empresarios de grandesvea, por ejemplo de Multimedios que los está tra-yendo, todos los grupos ven mal, y yo también, yo, o
20
 Famosas agrupaciones de vallenato en Colombia.
 Mundos de frontera
ÁMBITO
Presentación vallenata en La Fe Music Hall. Foto
La Fé MusicHall, tomada de su sitio web, de la fotogalería: http://http://www.lafemusichall.com/monterrey/fotogaleria/090607/dsc06763.html
103
TRAYECTORIAS AÑO IX, NÚM. 25
SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2007
sea yo me incluyo por el grupo de las muchachas(Las Amazonas Vallenatas).¿Por qué no les dan trabajo a los grupos deaquí?, a los grupos locales que son los que han man-tenido la música viva; son los que dieron a conocerla música de Colombia… (Laura Rojas, 2006).
103
TRAYECTORIAS AÑO IX, NÚM. 25
SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2007
sea yo me incluyo por el grupo de las muchachas(Las Amazonas Vallenatas).¿Por qué no les dan trabajo a los grupos deaquí?, a los grupos locales que son los que han man-tenido la música viva; son los que dieron a conocerla música de Colombia… (Laura Rojas, 2006).
CONCLUYENDO
Hacia la mitad del siglo XX, cuando hace su apari-ción la música caribeña-colombiana en México, lle-ga el porro y la cumbia. Se crea en México la cumbia tropical y logra rápidamente su adopción. Desde elDistrito Federal se expande exponencialmente sien-do bailada en toda la geografía nacional, incluso lle-gando por el norte de México, hasta el suroeste delos Estados Unidos. La música tradicional de acor-deón colombiana, por su parte, no tuvo el mismoéxito en todo México y sólo encontró amplia acepta-ción en la ciudad de Monterrey. Allí se crea un nove-doso producto musical denominado
colombiana
, quellega a dar identidad a los grupos sociales popularesde la ciudad. Actualmente la
colombiana
 cumple estafunción identitaria con numerosos grupos juvenilesy populares que se encuentran en condiciones demarginalidad social y poco a poco el consumo seamplía hacia otros sectores sociales.El establecimiento de este tipo de música enMonterrey estuvo determinado por múltiples facto-res entre los cuales podemos encontrar la facilidadde ser entendida gracias a la similitud estructural conel corrido y la preeminencia de sus letras. La utiliza-ción del acordeón instrumento tradicional de la zona;las temáticas abordadas en las canciones (de campe-sinos viviendo en la ciudad); el origen común de lasmúsicas populares en ambos países, a partir de lasbandas de viento; la fuerte influencia de los mariachis,de la música ranchera, en la cultura colombiana y enlos músicos de la costa del Caribe. Todas estas carac-terísticas fungieron como el catalizador de este pro-ceso que encontró un nicho de desarrollo gracias a lallegada a Monterrey de inmigrantes del interior delpaís, que buscaban los empleos que generara la in-dustrialización de la ciudad. Éstos se establecieron eintentaron reproducir la cultura de sus sitios de ori-gen en el ámbito de sus colonias. De esta manera loshijos de estos inmigrantes, nacidos en Monterrey,pero determinados por una retícula cultural consti-tuida con los valores campesinosdel interior, se ven necesitados deuna elección musical que les sir-va como herramienta identitaria.Una música que les brinde uni-dad como grupo social y gene-racional que les permita mante-ner una continuidad con suspadres, y que, al mismo tiempo,los diferencie del resto de la so-ciedad. Ellos encontraron, entrelas múltiples opciones, la músi-ca caribeña colombiana como lamás afín y apta para cumplir conesta función.Las identidades son ac-tualmente materia de debate ri-
 Mundos de frontera
ÁMBITO
Baile de cumbia en Guadalupe. Foto de Darío Blanco, 2006 
104
TRAYECTORIAS AÑO IX, NÚM. 25
SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2007
guroso dentro de la teoría social. El argumento cen-tral es que la vieja identidad –asociada al Estado-na-ción– que estabilizó el mundo social por mucho tiem-po, se encuentra hoy en día en crisis, dando paso anuevas identidades, descentralizando y fragmentan-do al individuo moderno, dando fin al sujeto unifi-cado. Los fenómenos de la globalización y la trans-nacionalización establecen una necesidad de repensaraquellas nociones de Estado-nación, de cultura, deidentidad. Las teorías de aproximación a las culturasque estaban relacionadas con el Estado-nación, comogenerador y guardián de las mismas (romanticismo),se ven insuficientes en el intento de aproximación alos fenómenos transnacionales actuales. En la actua-lidad existe, por un lado, un resurgimiento y vigori-zación de las múltiples identidades regionales y lo-cales anteriores al surgimiento del Estado-nación.Estas identidades claman por su derecho a la indivi-dualidad, a la autonomía, que el Estado aplastó yhomogeneizó en pos de una “unidad nacional”. Porotro lado, encontramos que gran parte de la vida so-cial se ha mediatizado por el mercadeo de estilos,lugares, viajes internacionales, imágenes mediáticasdifundidas globalmente, sistemas de comunicacio-nes. La mayoría de las identidades se deslindan, seliberan, de tiempos, lugares, historias y tradicionesespecíficas; de esta manera, aparecen como flotandolibremente. Nos encontramos confrontados por di-ferentes identidades cada una recurriendo a noso-tros, o más aún, a diferentes partes de nosotros, dedonde parece posible efectuar una elección. Es ladifusión del consumismo que ha contribuido a esteefecto de “supermercado cultural” (Hall, 1995: 622).Dentro de este universo
colombiano
los jóvenesvuelcan sus construcciones generadoras de autocom-prensión y cohesión, como son los grupos juveniles;las bandas; los bailes y pasos inéditos; gestualidades;vestimentas; peinados; accesorios; léxico; lenguajessociolectales y de grupo de edad; la violencia, y lasdrogas. Todo esto unido, enmarcado, por el únicoelemento que les otorgaba identidad, que los lograbaunir y diferenciar de las otras clases sociales; por unasonoridad donde se podían encontrar todos los jóve-nes populares de la ciudad: la música caribeña co-lombiana. De esta manera, logran generar un espa-cio sociocultural propio dentro de una ciudadmayoritariamente de derecha, de impronta norteame-ricana, donde se da una marcada coerción sobre losindividuos a partir de un discurso moralista, con uncontrol social y familiar fuerte. Para este fin la socie-dad utiliza como modelo un imaginario estereotipa-do de ciudadano regio como “trabajador, conserva-dor, religioso, honrado, franco, bien vestido, limpio,guapo”. En este contexto, el universo
colombiano
 seencuentra en contraste y presenta una posición beli-gerante llena de reivindicaciones siendo estigmatiza-dos, reprimidos y aislados. Para la norma regia elestereotipo
colombian
o se establece como un grupo:“violento, consumidor de drogas, ladrón, pobre, demal gusto, feo, cholo, naco, etcétera”.En el caso de los
colombianos
de Monterrey esde resaltar que sólo tuvieron relación con los mediosmasivos por intermedio de los discos caribeños deColombia, de los acetatos que no tenían una comer-cialización efectiva fuera del país. Debido a esto, estan singular e importante el fenómeno
colombiano
 deMonterrey; ya que lucharon por mantener su elec-ción musical sin el apoyo de los medios masivos y encontra de la sociedad regia que los estigmatizaba. Ellosconstruyeron sus propios canales subterráneos deconsecución, mantenimiento y creación de un gustomusical, y durante más de treinta años mantuvieronvivo el fenómeno sin el apoyo de los
mass media
. Esun desplazamiento musical desde una periferia localdel sur, a otra periferia local del sur –distanciadaséstas por miles de kilómetros– sin la intervención dela comercialización internacional y los medios masi-vos, que se ha mantenido por más de cuarenta años,sincretizándose y difundiéndose en un segundo giro detuerca, hacia
EEUU
 por intermedio de los emigrantes.La identidad es una forma de acción del indi-viduo, sobre sí mismo, que implica además de re-
 Mundos de frontera
ÁMBITO
105
TRAYECTORIAS AÑO IX, NÚM. 25
SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2007
flexión, un proceso de identificación, una acción so-bre el mundo, sumado a un proceso que permite unabiografía individual, que le lleve a adquirir un marcode significación subjetiva. Ante la inestabilidad es-tructural social, ante la dilución de las fronteras, en-tra en crisis la concepción de identidad como unaentidad estable y esencial, dotada de coherencia yunidad. La identidad ha acompañado a todas las for-mas sociales históricamente, pero su aparición comoproblemática sólo se encuentra ante la escisión entreindividualidad y el sistema social, ante el surgimien-to de la pluralización de los mundos de vida. No sedebe olvidar, sin embargo, que aunque se obtienecoherencia para el mundo por intermedio del planosubjetivo, continúa siendo una subjetividad relacionalal mundo social-objetivo. Esta desintegración delmundo social unificado implica una dificultad, la depensar un sujeto capaz de generar su propio sentidoy de enfrentar una pluralidad de mundos sin caer enla anomia. Así el individuo aparece como portadorde diferentes biografías y para guiarse en sus deci-siones, requiere elaborar un proyecto vital, que seconvierte en fuente primaria de identidad. No sólose planifica lo que se va a “hacer” sino también loque se va a “ser” (Gleizer, 1997: 18).En Monterrey los grupos populares de origenrural, pero de establecimiento urbano, logran con-formar una identidad generacional y de clase. Lamúsica caribeña les permite diferenciarse de sus pa-dres, en un primer momento, pero al mismo tiempomantener el hilo de unión, de continuidad con suascendencia. La segunda diferenciación que les per-mite esta música es en el ámbito de las clases socia-les. Ellos, como hijos de inmigrantes, de clase popu-lar, necesitan de una identidad que los aglutine, queles brinde fuerza, que les permita defenderse de unasociedad que los estigmatiza, los relega, los ataca. Esmi hipótesis que al sentirse atacados esta identidadse esencializa y se sobredimensiona convirtiéndose,de una simple elección o gusto musical, a un univer-so que los contiene, que los engloba, que sintetizatodas sus demás identidades: el mundo
colombias
. Estemundo se linda por intermedio del cuerpo. Un cuer-po que se viste, se atavía, de manera llamativa,colorida, rompiendo la estética normativa; un cuer-po que baila con ímpetu una música tropical que lasociedad regia rechaza por su simpleza rítmica, porsu clara apelación al cuerpo, a la sensualidad. Paralos
colombias
 este baile, este desplazamiento geográ-fico y temporal (que pocas artes pueden lograr tanefectivamente como la música); esta reubicación des-de un mundo simbólico costeño, rodeado de mar,palmeras, sol, alegría, desenfado, erotismo, fuerza,cuerpo, les permite ser asertivos y contestatarios.
BIBLIOGRAFÍA
Blanco Arboleda, Darío (2005), «Transculturalidad y procesosidentificatorios; la música caribeña colombiana en Monte-rrey, un fenómeno trans-fronterizo», en
Revista Alteridades
,núm. 21, México: Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa.Dueñas, Gabriel (2005), Entrevista personal, Monterrey.García de León Griego, Antonio (2002),
El mar de los deseos, el Caribe hispano musical, historia y contrapunto
, México: Si-glo Veintiuno.Gleizer, Marcela (1997)
 , Identidad, subjetividad y sentido en las so-ciedades complejas
, México: Flacso.Hall, Stuart (1995), «The question of cultural identity», en StuartHall, David Held, Don Hubert, Kenneth Thompson (Eds.),
 Modernity an introduction to modern societies
, Cambridge,U. K.: Polity Press.Luna, Joel (2002), Entrevista personal, MonterreyOlvera, José Juan (2005),
Colombianos de Monterrey. Origen de un gusto musical y su papel en la construcción de una identidad social,
 Monterrey, México: Fondo Estatal para la Cultura ylas Artes de Nuevo León.Piña, Celso (2005), Entrevista personal, Monterrey.Rojas, Laura (2006), Entrevista personal, Monterrey.Salazar, Adrián (Ventura) (2006), Entrevista personal, Monterrey.(Trabaja con bandas juveniles en Guadalupe).Silva, Inocencio (2006), Entrevista personal, Monterrey.Vásquez, Elio (2005), Entrevista personal, Monterrey.
 (1) Me refiero con colombias, colombiano, en cursivas, al fenómeno híbrido que se creó a partir de la música caribeña colombiana en Monterrey. Para más información sobre el mundo de vida colombiana de Monterrey, revisar a Olvera (2005) y Blanco (2005)
(2) El debate que surge a raíz de la diferencia entre las diversassonoridades y los nombres con las cuales son designadas no esmi preocupación central aquí. El nombre cumbia es un genéricoque se utiliza para designar múltiples sonoridades y versionesregionales híbridas que tienen alguna influencia de la músicacaribeña colombiana (principalmente cumbias y porros) que seexportaron masivamente a toda Latinoamérica desde la décadade los cuarenta del siglo XX. Aun cuando no desconozco la im-portancia musicológica de estudios en este sentido, mi énfasis noestá en si las versiones híbridas son tocadas como las cumbias“originales” colombianas. Los purismos y la originalidad no sonmi preocupación sino, todo lo contrario, la capacidad de mutar,viajar, de expandirse; y también en el proceso de fungir comoherramienta identitaria.
(3) La cumbia como baile neoafricano-americano, tiene su génesisen una serie de elementos originalmente inducidos con el fin de“europeizar” las danzas africanas que parecían impúdicas o las-civas para los europeos; creando así todo un nuevo género detradiciones donde se interrelacionan la música, la danza, y lasrepresentaciones teatrales (García de León, 2002: 87).
(4) Mike Laure y sus Cometas, (en imitación de Bill Halley) en su muy exitoso y consumido repertorio, utilizaba la música caribeña colombiana, pero transformándola, desafricanizando las melodías,depurando la performatividad más “campesina” en la instrumentación e interpretación. Laure quien era un fanático del rock androll –tocó al inicio de su carrera covers de este género al español–,mezcló la música caribeña colombiana con este ritmo. Así le introdujo batería, guitarra eléctrica, saxofón, bajo, dando un sonido sumamente exitoso en su época y convirtiéndose en el rey de los salones de baile mexicanos. Entre las canciones que grabó,y que muchos de sus seguidores mexicanos creen que son de él,están el O39 de Alejo Durán, La banda borracha de Los Corralerosdel Majagual, El año viejo de Crescencio Salcedo, entre muchas otras.
(5) Comenzó como cantante de la Sonora Dinamita, y posterior-mente se lanzó como solista, siendo hoy en día la cantante más importante de cumbias en México.
(6) Los sonideros llaman así a las bocinas con esta forma. También les dicen “tomateras” por su uso generalizado en las camionetasanunciando la venta de verdura puerta a puerta.
(7) La colonia Independencia, originalmente el barrio de “SanLuisito”, fue el primer asentamiento popular de Monterrey. Como el nombre lo indica es una colonia de inmigrantes, principalmente de San Luís Potosí, ubicada cruzando el río Santa Catarina sobreel cerro de la Loma Larga, al sur de la ciudad.
TRAYECTORIAS AÑO IX, NÚM. 25
SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2007
ÁMBITO
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s